Esta es una historia muy cortita, que ocurrió hace mucho, mucho tiempo. Intenten imaginarse, por un momento, una niña, casi una adolescente. No es ni muy guapa, ni muy fea, aunque lleva unos cristales de gafas de estos gruesos, de antes que existieran las lentillas. Algo más inteligente que tonta, aunque bastante más ingenua que espabilada. Esta niña, en fin, no sería diferente de la mayoría, si no fuera por una especial característica: era LA NUEVA. Ser la nueva en el colegio, tiene sus problemas: No acaba de llegar, y ya sustituye a la anterior NUEVA, sin ceremonia ni nada. ¿Que forman equipos en el patio para jugar a la pelota? Pues nadie quiere coger a la nueva, y la pobre se queda para el final. Y pobre de ella como sean número impar, tendrá que ir a otro sitio a buscar compañeros de juego. ¿Que alguien hace una trastada y el maestro pregunta quien fue? Adivinen a quien señalan todos... Y haga lo que haga, siempre estará mal. Si hace los deberes y conte...