jueves, 21 de marzo de 2013

Una reflexión

En este mundo que vivimos, y como mundo me refiero a mi país, mi sociedad y mi entorno, ocurren cosas que escapan de toda lógica y humanidad.
Si una persona tiene una enfermedad crónica, incurable y posiblemente progresiva, que le impide realizar una actividad laboral y remunerada para ganarse la vida, en teoría nuestro ordenamiento jurídico establece la figura de la Incapacidad permanente, para posibilitarle mantener unas condiciones dignas de vida.
Con ese motivo (entre muchos otros) cuando trabajamos "se nos obliga" a cotizar unas cuotas a la Seguridad Social, cuotas que abonamos regularmente durante toda nuestra vida activa.
Este sistema forma parte del Estado del Bienestar, por el que tanto lucharon nuestros padres y hemos luchado nosotros.
Entonces, me cuesta entender el sistema.
Según el tipo de enfermedad que padezcas, puedes ser "no apto para el trabajo". Pero aunque no lo seas, el organismo competente no te concede una incapacidad, porque aunque ejercer una actividad continuada te provoque un empeoramiento significativo en tu estado físico, hasta que ese empeoramiento no sea tal que ya no tenga vuelta atrás, no eres "digno" de recibir "el regalo" de una pensión, que en la mayoría de los casos no llega al sueldo mínimo.
Pero cuando ya se supone que es imprescindible concederte "ese regalito", ya no eres una persona capaz, ya no de trabajar, sino de casi nada más...

Y sin embargo hay miles de personas, completamente aptas para trabajar, a las que  que por motivos económicos, sus empresas han llegado a acuerdos con ese mismo organismo para mantenerlos fuera del mercado laboral, sin ejercer ninguna actividad y con una "pensión" sensiblemente mayor.

No lo entiendo.

20 de marzo


Hoy toca un post visual.
Ayer entró oficialmente la primavera y se me ocurrió salir al jardín, a ver si se había enterado de algo.
Y, mira, sí que se nota...

Un rosal nuevo que compré, ha empezado a brotar con fuerza...

El otro rosal está más perezoso, pero ya se despereza también.


El plumbago empieza a despertar después de pasar el invierno como cuatro palitos.



El granado, fiel a su cita de cada año, empieza a sacar brotes color teja




Unos tulipanes mini, que puse hace ya algunos años, y que siguen volviendo.... como blancas golondrinas


Este mini-hinojo vino el otro día del campo, y parece que le ha gustado el sitio.


Flores de fresa, espero que se conviertan en jugosas fresitas


La clemátide ya apunta maneras


el naranjo, recién podado, también está preparando sus flores


La primera cala del año. espero que vengan muchas más


El limonero siempre cumple, limones, flores y hojas todo a la vez


Las crasas, con sus delicadas florecillas anuncian la venida del buen tiempo




Este año ha vuelto a salir la fresia morada


Una solitaria flor de lavanda espera la explosión de color y olor...


Y por último, no son flores...

Las cebollitas ya están saliendo


Las lechuguitas que plantamos el otro día ha agarrado casi todas, y empiezan a engordar.



lunes, 18 de marzo de 2013

Crespells!

Ya se acerca la Semana Santa, época de tradiciones culinarias por todo el país.
Y como dice el refrán: "donde fueres haz lo que vieres", así que Nuria y yo hemos estado ensayando unas galletas tradicionales mallorquinas, los crespells.
La receta la he copiado de aquí: Aprendiz de panadera

Hay recetas mucho más tradicionales, esta es con la Thermomix. Pero teniendo en cuenta que no tenía ni mucho tiempo ni muchas energías, las nuevas tecnologías sirven perfectamente
También tuvimos un pequeño problema con los moldes. Yo no tengo los tradicionales sino unos de IKEA  y según mi hija "No eran iguales que los de verdad". Pero cuando nos pusimos a la tarea de cortar ya le dio igual.
Para ser la primera vez, tampoco han salido tan mal, están realmente buenos.


sábado, 9 de marzo de 2013

Ya se huele la primavera

Pues sí, parece mentira, pero en cuanto sube un poquitín la temperatura, parece que el invierno ya es historia.
Ya sabemos que no es así, que todavía quedan algunos días de frío y mal tiempo antes de entrar de lleno en la primavera. Pero...
¿Quien nos quita la alegría de imaginarnos que ya llegó el buen tiempo?
Hoy mi hija y yo nos hemos quitado las chaquetas, nos hemos puesto de "campo" y hemos ejercido de "primaverales jardineras".
Por la mañana hemos ido al campo a ver las flores, las perdices que ya empiezan a pulular por los caminos y los miles de pajaritos que ya comienzan a buscar sitio para el nido. Y de camino, hemos revisado las esparragueras, y aunque ya se pasó el tiempo, aún hemos cogido algunos espárragos, ya tardíos y un poco oscuritos... Esta noche daremos buena cuenta de ellos.


Luego, mientras papá hacía la comida, le hemos dedicado un ratito al jardín, que está el pobre muy abandonado.



Hemos aprendido que las plantas se plantan, y hemos plantado lechugas.



Luego hemos aprendido que lo que se hace con las semillas no es plantar, sino sembrar, y hemos sembrado semillitas de tomates para hacer plantones. Tomates de ramallet, una variedad mallorquina que cuando se cogen, duran meses y meses sin estropearse. Buenísimos.


Hemos recolectado limones y las últimas naranjas de la temporada.


Hemos visto que las crasas ya están floreciendo, son las primeras de nuestro jardín en despertar.




Y que algún bichito buscaba el néctar de las fresias, atraido por su olor dulzón.


Y luego, nos hemos ido a comer unos espaguettis buenísimos que ha hecho papá, no sin antes lavarnos muy bien las manos.
Bon profit!

Ah, se me olvidaba... los espárragos. Bien acompañados de unos champiñoncitos hacen un estupando revuelto.

Ahora sí. Bon profit!!