sábado, 13 de noviembre de 2010

El efecto mariposa


A ver si soy coherente.


A veces pasan cosas normales y corrientes que no tienen la mayor importancia. Simplemente pasan, y la vida sigue, aunque no sigue igual que antes de que pasaran.


Pero luego pasa otra cosa y tampoco te das cuenta, y la vida sigue, quizá un poco distinta.


Y, a veces, algo te hace darte cuenta de que puede que esas pequeñas cosas estén ligadas, que tengan relación unas con otras y que todas juntas forman parte del transcurrir de la vida.


¿ No había algo así como el “efecto mariposa”?: el aleteo de una mariposa puede ser la causa de un huracán en la otra parte del mundo.


Hace 20 años, un día de trabajo, volví a mi casa con un cachorrito. Ese cachorrito se convirtió en mi compañero durante catorce años y se llamaba Tarzán.


También hace 20 años, un día desapareció mi gatita, me la robaron.


Pues una semana después de esta desaparición, abandonaron en mi sala de espera otra gatita exactamente igual. Si yo hubiera tenido aún a Nina, Perlita no se habría quedado conmigo y seguramente habría acabado en una protectora, o algo peor.


Pero Nina no estaba y Perlita lleva conmigo esos 20 años.


Hace cinco años Tarzán nos dejó.


Y una semana después apareció un gato flaco y sucio en mi jardín.


A Tarzán no le gustaban los gatos, así que su desaparición fue la causa de que Brandy se quedara con nosotros a vivir.


Hace un mes que desapareció Brandy, y esta semana me he encontrado en una finca un perrito atado a un tractor. Lleva allí varios meses, por lo visto sale corriendo a la carretera y ya ha estado varias veces a punto de ser atropellado u ocasionar un accidente.


Estoy pensando en quedármelo. Si estuviera todavía Brandy ni me lo plantearía, es un perrito de caza y no se lleva bien con los gatos.


Si al final me lo quedo, la vida de este perrito cambiará porque yo hace 20 años cogí un pequeño cachorrito en una finca… curioso, ¿verdad?.
Y la mía, porque tendré que educarlo, y sacarlo, y con lo mal que voy de tiempo, seguro que mi vida se acelera un poco.


Algún día de estos les contaré que mi nena, que por cierto mañana cumple un añito,  está en este mundo porque mi mamá tenía Alzheimer…

Ahora que me releo, creo que no he sido muy coherente.

5 comentarios:

  1. No te creas, mujer, no te creas...

    Me quedo meditando sobre el aleteo de tus mariposas! :D
    abrazos.

    ResponderEliminar
  2. Lo fuiste y muy claramente expresaste que, todo TODO, tiene que ver con TODO, como si se hilara, Perlita, NADA ES POR CASUALIDAD EN ESTA VIDA HUMANA, Y EN LA ANIMAL TAMPOCO.
    Ojala existan muchas personas como vos que se apiaden de ellos, los animales. GRACIAS por eso!

    Un abrazo desde Argentina, y gracias también por tu lindo comentario en mi blog.
    Tere.

    ResponderEliminar
  3. Pues ... no sabría decirte si has sido coherente o no. A mí me ha parecido una historia muy tierna y con sentido ... a lo largo de los años ...
    Un beso grandote.
    Y felicidades por hoy.

    ResponderEliminar
  4. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

    ResponderEliminar
  5. Me encanta Nuria, me ancantan los gatitos y me encanta los sentimientos que le regalas a estos seres tan entrañables. Cuando tras un corazón laten sentimientos de amor a los animales, también tendrás un corazón grande, grande para seguir amando en la constancia de la vida.
    Un abraciño

    ResponderEliminar

Cuéntame algo...