martes, 15 de noviembre de 2011

Lo prometido es deuda

Esto lo escribí hace exactamente un año:

"Algún día de estos les contaré que mi nena, que por cierto mañana cumple un añito, está en este mundo porque mi mamá tenía Alzheimer…"

Y me parece que hoy es un día tan bueno como cualquier otro para cumplir mi promesa.
Ya saben, el comentario iba a cuento de que en este mundo las cosas que nos pasan suelen tener mucho que ver unas con otras, y la mayoría de las veces sucesos muy diferentes acaban estando relacionados entre sí.

Nuria cumplió ayer dos añitos. Esta entrada se tenía que haber publicado ayer, pero estuvimos bastante ocupados en casa y no pude ni acercarme al ordenador...

Y ahora viene la relación entre mi madre y mi hija.

Aquí su segura servidora, hace unos 20 años tenía su vida bastante encarrilada.
Había acabado mi carrera, estaba montando un negocio, me había comprado un pisito y tenía  eso que se dice ahora "pareja formal" y que antes era un novio para casarse...

Pero, claro, el hombre propone, Dios dispone y la mujer todo lo descompone, que decía mi padre...

Con el paso de los años, la pareja pasó a ser muy "informal", el negocio empezó a comerse más parte de mi vida de lo que yo estaba dispuesta a afrontar y, sobre todo, mi madre enfermó de alzheimer.

Cuando esta enfermedad entra en tu vida todo se tambalea. Te planteas las cosas desde un punto de vista completamente distinto, y tus prioridades cambian de sitio más deprisa que un montón de abejas enfadadas.
Cuando vi como mi madre, después de toda una vida de trabajo, perdía sus últimos años de vida en un mundo aparte y aislado... decidí que no iba yo por buen camino. Y cuando uno va por mal camino, lo más sensato es ir por otro, ¿no?

Así que mandé a la porra al negocio, al piso y al "informal" (bueno, para ser más exactos, éste me evitó el trabajo y se mandó a la porra solito), reuní todos mis ahorros, dejé de trabajar y me dediqué a cuidar a mi madre.

Hasta aquí todo muy bonito...

Pues no, en realidad no es nada bonito. Si te has pasado media vida trabajando, de repente quedarte en casa todo el día sin más ocupación que vigilar que tu mamá no se beba la colonia o se acueste en la bañera, puede llegar a ser bastante frustrante.
Y como me sobraba tiempo y energías... me dediqué a estudiar.
Estudié inglés, y francés, y informática, y preparé oposiciones... Todo eso sin salir de casa y vigilando a mamá con el rabillo del ojo.

Y entonces, una sucesión de afortunados incidentes me hizo conocer a un chico que estaba, poco más o menos, tan absorto como yo en sus cosas.

Y mira por donde, a pesar del poco tiempo que le dedicaba yo a las relaciones sociales por aquella época, salí a la calle. Básicamente para enseñarle a mi nuevo amigo mi preciosa isla de Gran Canaria.

Y... como no... pues él me devolvió el favor y me enseñó su preciosa isla de Mallorca... (aquí sí que tuve que salir a la calle, jejeje, y hasta coger un avión...).

Y... oh casualidad... de entre todas las oposiciones a las que me había presentado... me llamaron de una.
Que curiosamente (y esto ya sí que forma parte de las casualidades incomprensibles e inexplicables) era para una plaza en su isla y en su pueblo. Con lo grande que es España...

Y entonces... pues a pesar que que servidora no sabía decir en mallorquín más que "adeu", cogí un barco...
Creo que el resto de la historia ya la saben.
Ahora tengo una preciosa hija medio canaria, medio mallorquina, que ayer cumplió dos añitos.

Y que está en este mundo porque su mamá un día decidió dejarlo todo para cuidar a la abuela, que tenía alzheimer.

¿O no?....



9 comentarios:

  1. Precioso tu relato basado en una preciosa historia. El sacrificio por amor te devolvió el regalo con el doble de amor, el de Nuria y tu mallorquín.

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  2. Esos vericuetos impensados que tienen la vida son los que hacen que sea interesante vivirla..a pleno, si es posible, y con el corazón siempre dispuesto!
    Me alegra por vos y tu familia!
    Un abrazo y gracias por haber compartido esta historia.

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  3. La historia es increíble. que positiva!
    Un abrazo muy fuerte.

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  4. Preciosa historia, por aquí me quedo. Un abrazo

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  5. Me gusta pensar que todas las cosas pasan "por algo", que nada es al azar; creo que me ayuda mucho creer que todo puede tener un porqué que comprenderemos antes o después....

    Tienes mucha suerte, Perli, tu vida se ha vuelto a llenar.
    Enhorabuena por todo, y especialmente por los dos añitos de tu preciosa Nuria!!

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  6. ¡Y que hermosa es la vida! ¡Que llena de sorpresas, de trabajos, de dolores y placeres, de risas infantiles de lloreras maduras y suaves ronroneos. No permitamos a nadie quitarnos la vida. El que se rinda o se aburra que se marche y cierre la puerta... por fuera. Carme

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  7. Chica que bonito tu relato, al final tu Nuria te llena todos tus sacrificios verdad? El destino es sorprendente... besosss

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  8. brujita que tiempos verdad?
    un beso melita.

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